10/05/2020

China recupera su actividad y estimula el consumo interno

Tres meses después de la aparición del coronavirus en la ciudad de Wuhan, que dejó paralizado a China y más tarde a la economía mundial, el país asiático vuelve a recuperar su actividad. 

 

La crisis sanitaria ha provocado grandes estragos en la economía china, con cifras oficiales que señalan un desplome del Producto Interior Bruto del 6,8% en el primer trimestre del año. Se trata de la mayor contracción desde que se conocen cifras oficiales en 1992, que ha afectado a la mayor parte de las industrias, especialmente a la restauración que ha sufrido un retroceso del 35% en el primer trimestre de 2020 con respecto al mismo periodo del año anterior. La tecnología de la información y desarrollo de software y la industria financiera son las únicas que ha salido fortalecidas tras la crisis sanitaria, con un crecimiento del 13,2% y del 6% respectivamente. 

 

La actividad industrial se recupera paulatinamente; actualmente el 99,7% de las fábricas de mediano y pequeño tamaño han recuperado su actividad, si bien solo el 77,3% de ellas han indicado operar al 80% o más de su producción habitual.

 

Las cifras publicadas en marzo señalan un repunte en el índice de gerentes de compras (PMI) con 52 puntos, lo que lo sitúa en niveles similares a los meses anteriores al estallido de la crisis sanitaria.  En el mes de abril, sin embargo, según los datos publicados por el Bureau de Estadísticas chino, el índice volvió a sufrir una contracción, hasta llegar a los 50.8 puntos, provocada principalmente por la extensión mundial de la pandemia y la reducción de las exportaciones. Los 50 puntos del PMI ofrecen una clara indicación de la evolución de la economía china; un índice por encima de los 50 significa expansión, siendo el inferior a 50 puntos sinónimo de contracción. 

 

La velocidad de la recuperación industrial de China se ha enfrentado al descenso de la demanda de exportaciones, principalmente en sectores como el textil. Las exportaciones sufrieron una bajada del 6,6% en el mes de marzo y, probablemente, las cifras de abril, que serán publicadas a mediados del mes de mayo, indicarán un mayor desplome. En relación a las importaciones, en el mes de marzo experimentaron un ligero crecimiento, aunque todavía se encuentran a unos niveles del 0,9% inferior a los de marzo de 2019. 

 

Frente a esta situación, el gobierno chino está poniendo en marcha numerosas medidas de estímulo del consumo interno, la mayoría de las cuales serán anunciadas durante la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular, el evento político más importante de China que habitualmente se celebra en el mes de marzo y que, tras ser aplazado finalmente tendrá lugar el 22 de mayo en Beijing. 

 

Entre las medidas que está poniendo en marcha el gobierno chino, además de aumentar el gasto público y la inversión en infraestructuras, se encuentran aquellas dirigidas a fomentar el consumo de la población y a recuperar la actividad diaria. Como ejemplo de ellas resultan el reciente levantamiento de la obligación de realizar cuarentena a los ciudadanos que lleguen a Beijing procedentes de ciudades de bajo riesgo, la reapertura de los centros educativos en Wuhan el día 8 de mayo o la ampliación de las vacaciones semanales a dos días y medio en algunas provincias de China.

 

En el terreno internacional, China apuesta por el fortalecimiento de las relaciones con la Unión Europea, su principal destino de exportaciones en 2019, con el fin de luchar conjuntamente contra la pandemia y conseguir una pronta recuperación, según ha anunciado el primer ministro Li Keqiang.

 

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